“El
poder viene a deslizarse sobre toda la superficie de contacto entre el cuerpo y
el objeto que manipula; los amarra el uno al otro”
David
Le Breton
La
campaña “Reacciona Ecuador, el machismo es violencia” lanzada desde 2013,
aparece como una política pública dignificante, que busca erradicar la
violencia de género apelando a una deconstrucción y reconstrucción de las
relaciones de poder entre hombres y mujeres promoviendo la igualdad de derechos
y oportunidades. Además de evidenciar el sinfín de transversalidades e
intersecciones que envuelven el estudio de género alejando esta concepción
desde las polaridades o binarios masculino- femenino.
Para
Carolina E. Mosser la creación de políticas públicas y planificaciones en torno
al género, contribuyen a los procesos de emancipación de las mujeres en
condición de subordinados, y ofrece la posibilidad de alcanzar igualdad, equidad y el
empoderamiento de sus acciones, opiniones y participaciones políticas,
aplicando el concepto de necesidades estratégicas y prácticas. (Mosser, 1995)
El Spot
“Guantes” marca el desarrollo cronológico de la vida del hombre y la mujer,
desde la etapa de concepción y los roles que los mismos padres van ajustando a
los niños y niñas, y los procesos de violencia simbólica y de género que se
repiten, reproducen y normalizan a través de los distintos mecanismos y
prácticas sociales y culturales que van determinando las distintas conductas aceptables dentro de la sociedad.
Es
necesario definir la concepción de género desde la postura de Susana Gamba,
para ella esta es “una categoría de carácter histórico y social acerca de los
roles, identidades y valores que son atribuidos a varones y mujeres,
internalizados mediante los procesos de socialización”. Sobre la relación de desigualdad de género se
construyen y reproducen procesos discriminatorios, que obtienen expresiones
concretas en la vida cotidiana y todos los ámbitos de la cultura, además
implica una serie de simbolizaciones alrededor de los roles otorgados en base a
la concepción genérica.
Además
la construcción de escenas juega de manera perfecta con aspectos cromáticos y
referenciales en cuestión de género, y finaliza con el eslogan “El machismo es
un mal que se aprende, está en ti poder erradicarlo”, haciendo énfasis en el
proceso social de naturalización de la discriminación, exclusión y violencia de
género.
Para
poder analizar la carga ideológica y conceptual del spot es necesario definir lo
que Foucault denomina como la Anatomía Política,
y a través de esta lo que se entiende
por sexo y género y la construcción de
los roles y los estereotipos socioculturales que determinan prácticas de
violencia de género.
Foucault
define que durante el transcurso de la historia, el cuerpo se ubica en el blanco del poder, ha
sufrido retóricas de control, que se aplica a la manipulación, educación,
obediencia y que responde a crear sujetos hábiles desde su valor utilitario y
sumiso. Es así que el proceso de asignación de roles en base a posturas
sexogenéricas se han convertido también en el escenario de resistencias
específicas entre estas el alcance de las políticas públicas.
Para
poder entender el eslogan que patrocina al spot en referencia, es necesario
comprender el valor de la teoría general de la educación que está dominada por
la docilidad que une al cuerpo analizable con el cuerpo manipulable, desde este
punto se entiende la construcción social y cultural desde la cual se reproducen
aspectos simbólicos tales como colores, decoraciones, formas, texturas,
juguetes y juegos que marcan los roles masculino – femenino desde polaridades
irreconciliables, que terminan por construir sujetos manipulables al sistema y
operativos de acuerdo a sus políticas excluyentes.
Además
se habla específicamente de la coacción de los cuerpos dentro de las relaciones
de poder, y esta es una faceta fundamental para entender la idea de la
violencia de género que está marcada por relaciones asimétricas de poder, donde
la dominación masculina se suscribe sobre la sumisión femenina.
Foucault
determina que el cuerpo no puede ser considerado como una masa, en líneas
generales, sino que sobre este se deben ejercerse escalas de control, a nivel
de la mecánica del movimiento, de los gestos, actitudes a través de la lógica
del ejercicio que más allá de ser coacción sobre los signos lo es sobre las
fuerzas. (Foucault, 1976)
Desde
esta postura las prácticas que se reflejan el spot son solo reflejo de una
sociedad que reproduce consciente e inconscientemente situaciones y roles de
dominación desde prácticas tales como la mecánica del movimiento. Es así, que
los niños aparecen como sujetos libres, dotados de potencial físico y que
pueden jugar, saltar, correr, trepar, patear y estas actividades se relacionan con
los distintos juguetes y objetos les son entregados para adiestrar sus capacidades,
su fuerza y a la vez su violencia sobre sujetos que no presentan su mismo nivel
de destrezas adquiridas.
A su
vez las mujeres desde la infancia se ven marcadas por reglas de comportamiento,
modales y moral; es decir, cualquier tipo de actividad física equiparable a la
de los hombres es categorizada como ajena a su esencia de ser, delicadas,
frágiles, dulces y bellas. Por ello los juguetes y juegos que se practican son
estáticos, costura, cocina, oficinista,
cajera, ama de casa, enfermera; actividades que exigen un tipo de clausura
donde se encuentran cerradas sobre sí mismas, en escenarios de monotonía
disciplinaria. Y se va determinando las escalas de control sobre la base de
prácticas cotidianas que determinan diferencias abismales en cuanto al
desarrollo de capacidades, destrezas y habilidades pues no se les otorga
iguales oportunidades.
Así
nace y se construye los juegos de roles asignados a los sujetos en base a su
sexo, es decir su determinación biológica, se forma así “una política de las
coerciones que constituye un trabajo sobre el cuerpo, una manipulación
calculada de los elementos, de sus gestos, des sus comportamientos.”
Es así
que para Foucault nace la Anatomía política, como un mecanismo de control o mecánica del poder, que no aparece
de manera repentina sino como una multiplicidad, “que coinciden, se repiten, o
se imitan, se apoyan unos sobre otro, se distinguen según su dominio de
aplicación, entran en convergencia y dibujan poco a poco el diseño de un método
general”
Esta
mecánica del poder opera desde las perspectivas que le han sido concedidas,
efectivamente es un proceso que se evidencia entre los binarios sexogenéricos
hombre- mujer, mujer- hombre. Pues existen conductas, espacios, tiempos,
ejercicios y disciplinas que son solo aplicables desde la construcción de
género, y estas son las que validan pero no justifican la violencia de género
sobre la cual surge la campaña.
Para
Breton son todas estas convivencias permanentes con las expectativas corporales
recíprocas, que determinan los intercambios entre sujetos sociales, desde sus
experiencias, sus emociones, gestos, posturas y las normas que rigen sus
interacciones, son las que establecen la convivencia con los cuerpos que a la
vez se borran en este compromiso corporal, durante la vida cotidiana. Es decir
este sin número de condiciones de roles y actuaciones cotidianas casi
imperceptibles pero que marcan las relaciones asimétricas, en el solo hecho de repetir
de manera constante palabras, gestos, chistes, estereotipos, los cuerpos se
borran, las mujeres y las distintas entidades genéricas se borran, son borradas
en el mundo cotidiano de la exclusión.
(Breton, 2002)
“En el
transcurso de la vida de todos los días, el cuerpo se desvanece.” En la vida cotidiana se
repiten y renuevan las relaciones desiguales de poder, donde se descubren las
normas que consciente o inconscientemente determinan las conductas y acciones
repetitivas y constantes donde las mujeres y hombres se ven reducidos y
condenados a cumplir roles que les son atribuidos en pos de su alterar sus
conductas.
Los
análisis de género y corporalidad se ven atravesados por interseccionalidades,
es decir por un sinnúmero de condiciones que van marcando nuevos estándares de
exclusión como son condiciones de etnia,
clase social, edad, estado civil, educación entre otras. Es así que podrían
incluirse en la categoría de los cuerpos escamoteados de Le Breton, estas
condiciones que marcan procesos de denigración y exclusión de relaciones, en lo
el autor define como la poca importancia o interés por las personas ancianas,
discapacitadas, locas, moribundas o enfermas de gravedad, que serían categorías
que se suman a estas relaciones desiguales de construcción del poder.
Son
aquellos cuerpos que pasan por
desapercibidos, con los que nos es imposible relacionarnos o identificarnos
pues son el reflejo que no queremos ver de nuestras propias debilidades y condiciones,
en cuestiones de género los marcos mentales de la sociedad imposibilitan a los
sujetos a identificarse con las mujeres y las distintas identidades genéricas
por que se asume su condición fuera de lo natural o esencial, de inferioridad,
de incapacidad o de mancha social y desde ahí se construye y reproduce la
violencia de género.
La
violencia de género también se inscribe
en prácticas cotidianas como la publicidad, que se encarga de establecer
estereotipos sobre las condicionantes de los géneros, en lo que Breton llamaría
el cuerpo expuesto, donde dentro de la publicidad se tratan temas corporales,
que muchas veces recurren a cuestiones humorísticas para graficas acciones o
estándares de comportamiento y accionar para hombre y mujeres completamente
definidos, y que son muy difíciles de actuar contra ellos. esta misma
publicidad gráfica valores de salud, juventud, seducción, suavidad, belleza que
son asociados con el cuerpo femenino que llega a convertirse en un objeto más
de mercancía.
Dentro
de los distintos estereotipos que marcan las publicidades sobre los roles de
las mujeres dentro de la sociedad, siempre están presentes la debilidad y
fragilidad, como factor femenino, no es sorprendente que desde estas
construcciones sean las mujeres el blanco de la violencia de género y crímenes
de odio que se ejecutan con el solo justificante de ser mujeres.
Un
ejemplo de esta exteriorización de la violencia de género, la plantea Mosser en
su tesis Violencia Urbana e Inseguridad, donde evidencia que las mujeres desde
el rol de delicadeza y fragilidad sufren el impacto de la violencia urbana, es
así que una de cada cinco mujeres,
habían sido atacadas por hombres jóvenes armados en la cuida de
Guayaquil. (Mosser, 2004)
Las
políticas de género tienen su fundamento en las condiciones de desigualdad e
inequidad entre hombres y mujeres, con la finalidad de erradicar de manera permanente
las prácticas y concepciones socioculturales que sustentan las relaciones de
dominación. La Campaña Nacional “Reacciona Ecuador el machismo es violencia”
surgió como una necesidad de garantizar desde el Estado la igualdad de
derechos, y desprender a la sociedad de este problema de violencia física,
simbólica, psicológica y sexual.
El spot
“Guantes” a través de su construcción y composición de discurso, música,
personajes y acciones, permite llegar a un análisis que determinan desde la
corporeidad los márgenes o estándares de lo entendible por sexo y género, y
como desde estas categorías se multiplican y normalizan las exclusiones,
dominaciones, borramientos corporales y sociales que se construyen desde la
mecánica del poder, desde la anatomía Política.
Y desde
estas misma anomía del control, la manipulación y el disciplinamiento, proponer
salidas alternativas que desde el reconocimiento de las identidades vayan
rompiendo con los mecanismos de control corporal, y dejen de hacerse presentes
en la vida cotidiana, y a su vez dejen de institucionalizar y normalizar las
relaciones asimétricas de poder, control y subordinación en base al
género.
BIBLIOGRAFÍA
·
GAMBA, Susana, ¿Qué es la
perspectiva de género y los estudios de género?, en el Diccionario de estudios
de Género y Feminismos, Editorial Biblos, 2008.
·
FOUCAULT, Michel, Vigilar y
Castigar, nacimiento de la prisión, Traducción y edición Siglo Veintiuno,
México, 1976.
·
LE BRETON, David, La
Antropología del cuerpo y modernidad, Nueva Visión, Buenos Aires, Argentina,
2002.
·
MOSSER, Carolina, Planificación
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Tristan, Lima, Perú. 1995.
·
MOSSER, Carolina, Violencia
Urbana e Inseguridad, Editorial Environment&Urbanization, Vol. 16, N° 2,
octubre 2004.
·
Reseña de Plan Proyecto
Fortalecimiento de Centros de Atención y Protección a niñas, niños,
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