miércoles, 9 de julio de 2014

ANÁLISIS DE LA CAMPAÑA NACIONAL “REACCIONA ECUADOR, EL MACHISMO ES VIOLENCIA”, SOBRE LA BASE TEÓRICA DE LA CORPOREIDAD Y EL GÉNERO

“El poder viene a deslizarse sobre toda la superficie de contacto entre el cuerpo y el objeto que manipula; los amarra el uno al otro”
David Le Breton


El análisis a realizarse sobre la Campaña Nacional “Reacciona Ecuador, el machismo es violencia” se manejará sobre el Spot “Guantes” lanzado en el 2013, en concordancia con el Plan Nacional de Erradicación de la Violencia de Género hacia la Niñez, Adolescencia y Mujeres, que está orientado a prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género. Este spot en particular permite el análisis de las políticas públicas y su alcance en el enfoque de género, además del análisis de las diferencias de género y sexo, roles, control y disciplinamiento desde la categoría de Anatomía Política desarrollada por Foucault, junto con el borramiento del cuerpo de Breton.

La campaña “Reacciona Ecuador, el machismo es violencia” lanzada desde 2013, aparece como una política pública dignificante, que busca erradicar la violencia de género apelando a una deconstrucción y reconstrucción de las relaciones de poder entre hombres y mujeres promoviendo la igualdad de derechos y oportunidades. Además de evidenciar el sinfín de transversalidades e intersecciones que envuelven el estudio de género alejando esta concepción desde las polaridades o binarios masculino- femenino.

Para Carolina E. Mosser la creación de políticas públicas y planificaciones en torno al género, contribuyen a los procesos de emancipación de las mujeres en condición de subordinados, y ofrece la posibilidad  de alcanzar igualdad, equidad y el empoderamiento de sus acciones, opiniones y participaciones políticas, aplicando el concepto de necesidades estratégicas y prácticas.  (Mosser, 1995)
El Spot “Guantes” marca el desarrollo cronológico de la vida del hombre y la mujer, desde la etapa de concepción y los roles que los mismos padres van ajustando a los niños y niñas, y los procesos de violencia simbólica y de género que se repiten, reproducen y normalizan a través de los distintos mecanismos y prácticas sociales y culturales que van determinando las distintas conductas  aceptables dentro de la sociedad.

Es necesario definir la concepción de género desde la postura de Susana Gamba, para ella esta es “una categoría de carácter histórico y social acerca de los roles, identidades y valores que son atribuidos a varones y mujeres, internalizados mediante los procesos de socialización”. Sobre la relación de desigualdad de género se construyen y reproducen procesos discriminatorios, que obtienen expresiones concretas en la vida cotidiana y todos los ámbitos de la cultura, además implica una serie de simbolizaciones alrededor de los roles otorgados en base a la concepción genérica.
Además la construcción de escenas juega de manera perfecta con aspectos cromáticos y referenciales en cuestión de género, y finaliza con el eslogan “El machismo es un mal que se aprende, está en ti poder erradicarlo”, haciendo énfasis en el proceso social de naturalización de la discriminación, exclusión y violencia de género. 

Para poder analizar la carga ideológica y conceptual del spot es necesario definir lo que Foucault denomina como  la Anatomía Política, y a través de esta  lo que se entiende por sexo y género y la  construcción de los roles y los estereotipos socioculturales que determinan prácticas de violencia de género.

Foucault define que durante el transcurso de la historia,  el cuerpo se ubica en el blanco del poder, ha sufrido retóricas de control, que se aplica a la manipulación, educación, obediencia y que responde a crear sujetos hábiles desde su valor utilitario y sumiso. Es así que el proceso de asignación de roles en base a posturas sexogenéricas se han convertido también en el escenario de resistencias específicas entre estas el alcance de las políticas públicas.

Para poder entender el eslogan que patrocina al spot en referencia, es necesario comprender el valor de la teoría general de la educación que está dominada por la docilidad que une al cuerpo analizable con el cuerpo manipulable, desde este punto se entiende la construcción social y cultural desde la cual se reproducen aspectos simbólicos tales como colores, decoraciones, formas, texturas, juguetes y juegos que marcan los roles masculino – femenino desde polaridades irreconciliables, que terminan por construir sujetos manipulables al sistema y operativos de acuerdo a sus políticas excluyentes.

Además se habla específicamente de la coacción de los cuerpos dentro de las relaciones de poder, y esta es una faceta fundamental para entender la idea de la violencia de género que está marcada por relaciones asimétricas de poder, donde la dominación masculina se suscribe sobre la sumisión femenina.
Foucault determina que el cuerpo no puede ser considerado como una masa, en líneas generales, sino que sobre este se deben ejercerse escalas de control, a nivel de la mecánica del movimiento, de los gestos, actitudes a través de la lógica del ejercicio que más allá de ser coacción sobre los signos lo es sobre las fuerzas. (Foucault, 1976)

Desde esta postura las prácticas que se reflejan el spot son solo reflejo de una sociedad que reproduce consciente e inconscientemente situaciones y roles de dominación desde prácticas tales como la mecánica del movimiento. Es así, que los niños aparecen como sujetos libres, dotados de potencial físico y que pueden jugar, saltar, correr, trepar, patear y estas actividades se relacionan con los distintos juguetes y objetos les son entregados para adiestrar sus capacidades, su fuerza y a la vez su violencia sobre sujetos que no presentan su mismo nivel de destrezas adquiridas.  

A su vez las mujeres desde la infancia se ven marcadas por reglas de comportamiento, modales y moral; es decir, cualquier tipo de actividad física equiparable a la de los hombres es categorizada como ajena a su esencia de ser, delicadas, frágiles, dulces y bellas. Por ello los juguetes y juegos que se practican son estáticos,  costura, cocina, oficinista, cajera, ama de casa, enfermera;  actividades que exigen un tipo de clausura donde se encuentran cerradas sobre sí mismas, en escenarios de monotonía disciplinaria. Y se va determinando las escalas de control sobre la base de prácticas cotidianas que determinan diferencias abismales en cuanto al desarrollo de capacidades, destrezas y habilidades pues no se les otorga iguales oportunidades.

Así nace y se construye los juegos de roles asignados a los sujetos en base a su sexo, es decir su determinación biológica, se forma así “una política de las coerciones que constituye un trabajo sobre el cuerpo, una manipulación calculada de los elementos, de sus gestos, des sus comportamientos.”

Es así que para Foucault nace la Anatomía política, como un mecanismo  de control o mecánica del poder, que no aparece de manera repentina sino como una multiplicidad, “que coinciden, se repiten, o se imitan, se apoyan unos sobre otro, se distinguen según su dominio de aplicación, entran en convergencia y dibujan poco a poco el diseño de un método general”

Esta mecánica del poder opera desde las perspectivas que le han sido concedidas, efectivamente es un proceso que se evidencia entre los binarios sexogenéricos hombre- mujer, mujer- hombre. Pues existen conductas, espacios, tiempos, ejercicios y disciplinas que son solo aplicables desde la construcción de género, y estas son las que validan pero no justifican la violencia de género sobre la cual surge la campaña.

Para Breton son todas estas convivencias permanentes con las expectativas corporales recíprocas, que determinan los intercambios entre sujetos sociales, desde sus experiencias, sus emociones, gestos, posturas y las normas que rigen sus interacciones, son las que establecen la convivencia con los cuerpos que a la vez se borran en este compromiso corporal, durante la vida cotidiana. Es decir este sin número de condiciones de roles y actuaciones cotidianas casi imperceptibles pero que marcan las relaciones asimétricas, en el solo hecho de repetir de manera constante palabras, gestos, chistes, estereotipos, los cuerpos se borran, las mujeres y las distintas entidades genéricas se borran, son borradas en el mundo cotidiano de la exclusión.  (Breton, 2002)

“En el transcurso de la vida de todos los días, el cuerpo se desvanece.” En la vida cotidiana se repiten y renuevan las relaciones desiguales de poder, donde se descubren las normas que consciente o inconscientemente determinan las conductas y acciones repetitivas y constantes donde las mujeres y hombres se ven reducidos y condenados a cumplir roles que les son atribuidos en pos de su alterar sus conductas.

Los análisis de género y corporalidad se ven atravesados por interseccionalidades, es decir por un sinnúmero de condiciones que van marcando nuevos estándares de exclusión  como son condiciones de etnia, clase social, edad, estado civil, educación entre otras. Es así que podrían incluirse en la categoría de los cuerpos escamoteados de Le Breton, estas condiciones que marcan procesos de denigración y exclusión de relaciones, en lo el autor define como la poca importancia o interés por las personas ancianas, discapacitadas, locas, moribundas o enfermas de gravedad, que serían categorías que se suman a estas relaciones desiguales de construcción del poder. 

Son aquellos cuerpos que  pasan por desapercibidos, con los que nos es imposible relacionarnos o identificarnos pues son el reflejo que no queremos ver de nuestras propias debilidades y condiciones, en cuestiones de género los marcos mentales de la sociedad imposibilitan a los sujetos a identificarse con las mujeres y las distintas identidades genéricas por que se asume su condición fuera de lo natural o esencial, de inferioridad, de incapacidad o de mancha social y desde ahí se construye y reproduce la violencia de género.

La violencia de género también se  inscribe en prácticas cotidianas como la publicidad, que se encarga de establecer estereotipos sobre las condicionantes de los géneros, en lo que Breton llamaría el cuerpo expuesto, donde dentro de la publicidad se tratan temas corporales, que muchas veces recurren a cuestiones humorísticas para graficas acciones o estándares de comportamiento y accionar para hombre y mujeres completamente definidos, y que son muy difíciles de actuar contra ellos. esta misma publicidad gráfica valores de salud, juventud, seducción, suavidad, belleza que son asociados con el cuerpo femenino que llega a convertirse en un objeto más de mercancía.

Dentro de los distintos estereotipos que marcan las publicidades sobre los roles de las mujeres dentro de la sociedad, siempre están presentes la debilidad y fragilidad, como factor femenino, no es sorprendente que desde estas construcciones sean las mujeres el blanco de la violencia de género y crímenes de odio que se ejecutan con el solo justificante de ser mujeres.

Un ejemplo de esta exteriorización de la violencia de género, la plantea Mosser en su tesis Violencia Urbana e Inseguridad, donde evidencia que las mujeres desde el rol de delicadeza y fragilidad sufren el impacto de la violencia urbana, es así que una de cada cinco mujeres,  habían sido atacadas por hombres jóvenes armados en la cuida de Guayaquil. (Mosser, 2004)

Las políticas de género tienen su fundamento en las condiciones de desigualdad e inequidad entre hombres y mujeres, con la finalidad de erradicar de manera permanente las prácticas y concepciones socioculturales que sustentan las relaciones de dominación. La Campaña Nacional “Reacciona Ecuador el machismo es violencia” surgió como una necesidad de garantizar desde el Estado la igualdad de derechos, y desprender a la sociedad de este problema de violencia física, simbólica, psicológica y sexual.

El spot “Guantes” a través de su construcción y composición de discurso, música, personajes y acciones, permite llegar a un análisis que determinan desde la corporeidad los márgenes o estándares de lo entendible por sexo y género, y como desde estas categorías se multiplican y normalizan las exclusiones, dominaciones, borramientos corporales y sociales que se construyen desde la mecánica del poder, desde la anatomía Política.
Y desde estas misma anomía del control, la manipulación y el disciplinamiento, proponer salidas alternativas que desde el reconocimiento de las identidades vayan rompiendo con los mecanismos de control corporal, y dejen de hacerse presentes en la vida cotidiana, y a su vez dejen de institucionalizar y normalizar las relaciones asimétricas de poder, control y subordinación en base al género. 




BIBLIOGRAFÍA
·      GAMBA, Susana, ¿Qué es la perspectiva de género y los estudios de género?, en el Diccionario de estudios de Género y Feminismos, Editorial Biblos, 2008.
·      FOUCAULT, Michel, Vigilar y Castigar, nacimiento de la prisión, Traducción y edición Siglo Veintiuno, México, 1976.
·      LE BRETON, David, La Antropología del cuerpo y modernidad, Nueva Visión, Buenos Aires, Argentina, 2002.
·      MOSSER, Carolina, Planificación de Género y Desarrollo. Teoría Práctica y Capacitación, Entre Mujeres/ Flora Tristan, Lima, Perú. 1995.
·      MOSSER, Carolina, Violencia Urbana e Inseguridad, Editorial Environment&Urbanization, Vol. 16, N° 2, octubre 2004.
·      Reseña de Plan Proyecto Fortalecimiento de Centros de Atención y Protección a niñas, niños, adolescentes y mujeres víctimas de violencia intrafamiliar y/o sexual y explotación sexual en el Ecuador, MIES.
















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